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Videojuegos exclusivos: Por qué nos perjudican

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marvel spiderman ps4
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No quisiera pecar de pretencioso, pero creo que el título de este post es bastante acertado. Es mi opinión personal, si, pero creo sinceramente que los videojuegos exclusivos nos perjudican a nosotros, los usuarios. Y antes de que pienses que es una pataleta de alguien que ha seleccionado un bando, te invito a seguir leyendo.

En primer lugar, me gustaría que, para que me puedas juzgar un con un poco más de perspectiva sobre el tema que estoy tratando, leas algo sobre mi y sobre mi influencia en el mundo de los videojuegos.

Habiendo pasado por todos los fabricantes de hardware en este sector del entretenimiento, encuentro varias razones para afirmar que los videojuegos exclusivos nos perjudican. Por eso, voy a estructurar este texto haciendo un desglose de dichas razones. El listado de argumentos no está necesariamente ordenado por su importancia, para que conste.

Definiendo el videojuego

Antes de comenzar me gustaría definir que entiendo por videojuego. Entiendo el videojuego como un elemento cultural. Como un software complejo que necesita de características técnicas concretas para poder funcionar.

Stanley parable
The Stanley Parable

Fruto de estas características técnicas, un videojuego puede ser exclusivo porque requiere de determinado hardware para funcionar. Este tipo de videojuegos que requieren de un hardware específico para funcionar, como por ejemplo Wii Fit, entiendo que sean videojuegos exclusivos y por eso los excluyo de estos supuestos. Los videojuegos que nos perjudican son los exclusivos por ser exclusivos.

Elección de videoconsola

Cuando nos disponemos a realizar una inversión en cualquier hardware, ya sea una televisión, un smartphone o un coche, siempre establecemos unos parámetros. Una franja de dinero, unas características determinadas, tal vez el aspecto estético… En fin, una serie de atributos propios del producto.

Puede que me lleve a casa un hardware mediocre porque quiero disfrutar de uno o varios videojuegos exclusivos
Cuando queremos escoger una videoconsola determinada, las características propias pasan a un segundo plano, llegando a ser casi irrelevantes. El peso principal de nuestra elección se va a centrar casi por completo en su catálogo de videojuegos exclusivos. Creo que considerar el catálogo como atributo propio de una consola es un error.

Desde el punto de vista de elección del mejor dispositivo es algo demoledor. Puede que me lleve a casa un hardware mediocre porque quiero disfrutar de uno o varios videojuegos exclusivos. Cuando queremos comprar tecnología, por lo general, centramos nuestra búsqueda en obtener el mejor dispositivo dentro del rango de precios que manejamos. Salvo cuando hablamos de videoconsolas.

Pero es que también influye en la evolución tecnológica. Las consolas de la actual generación pueden salir del paso a nivel de rendimiento. Pero no sería la primera vez – ni será la última – que una videoconsola en su momento saliese al mercado con hardware obsoleto. Si, el hardware de las consolas tira de la evolución de componentes que marcan otros mercados como el de los ordenadores. Pero la falta de competencia real entre consolas las hace solventes, no excelentes.

El resultado final es que, aunque se desarrollase una consola con hardware puntero, el catálogo va a marcar mayor diferencia que sus prestaciones a la hora de elegir.

kratos god of war
God of war (PS4). Fotografía de @JaviPysch

Otras tecnologías

Pequeño inciso. Un ejemplo de competencia real lo podemos ver en otros dispositivos tecnológicos, como los smartphones. Cada año tenemos una evolución significativa y todo es fruto de la competencia real entre compañías. La lucha por querer que el consumidor tenga su terminal, aunque el fin último siempre es el dinero, provoca la mejora de sus prestaciones y en ocasiones, de precios más competitivos.

Hablo intencionadamente de los smartphones porque en alguna ocasión se han convertido en reclamo para una compañía telefónica. El ofrecer un terminal en exclusiva para atraer clientes puede ser una estrategia de marketing aceptable, aunque las circunstancias son diferentes. En primer lugar el terminal tiene más relevancia que la compañía de teléfonos. Es una cosa que trasladada al mundo de los videojuegos es difícil de imaginar.

En segundo lugar, son exclusividades temporales. Si nos ponemos en la piel de una compañía de teléfonos, creo que carece de sentido limitar el número de ventas de un smartphone. Comprometerse con X compañía por muy grande que sea su base de clientes tiene un límite. Es como querer vender menos a propósito.

Exclusividad temporal

Ya que he mencionado este término en el párrafo anterior me gustaría tratar esta paradoja. Un videojuego exclusivo y otro que es exclusivo temporalmente son cosas totalmente diferentes. Generalmente los primeros están bajo el amparo de la compañía propietaria de determinada consola o son desarrollados por estudios pertenecientes a la misma.

Los videojuegos exclusivos temporales, son temporales por dos motivos. La primera motivación viene acompañada de dinero. Un fabricante de consolas paga a un estudio independiente – third party – para que su juego se lance antes en su sistema. Antes de que salga a la venta en el resto de sistemas.

Lara croft
Rise of the tomb raider

El segundo supuesto es el cambio de propietario de los derechos de explotación del título o un cambio de política en la propia desarrolladora. En este aspecto, tenemos que dar las gracias (¿?) a la nueva moda de las remasterizaciones. Por un lado, tenemos el ejemplo de Crash Bandicoot. Exclusivo durante años de Sony, que, tras la compra de Activision de sus derechos, ha salido remasterizado en todas las plataformas. Curiosamente también fue un exclusivo temporal. Por otro lado, tenemos cambios de políticas de empresa, como por ejemplo la de Square Enix. Muchos de los Final Fantasy estaban producidos en exclusiva para Sony. Pero que con el tiempo, y las remasterizaciones, ha portado a PC.

En estos últimos casos, los ejemplos son más bien escasos y cuando hablamos de exclusividades temporales, generalmente son de las primeras. En cualquier caso, lo que vienen a demostrar es que no existe ningún impedimento para que un juego se desarrolle para funcionar en diferentes plataformas.

Videojuego como elemento cultural

Personalmente, no he podido hablar con ningún desarrollador de videojuegos sobre este tema, pero el tema de las exclusividades entra en conflicto con la lógica. Como creador – en este caso de texto – me gustaría que mi contenido llegase al mayor número de personas. Y si cobrase por mis creaciones, me gustaría estar en todas las plataformas disponibles.

Solo puedo entender la exclusividad como la coartación en la difusión de una obra, fomentada por la presión de una gran compañía poseedora de un hardware determinado.Tony

Si entendemos un videojuego como cultura, deberíamos defender el libre acceso a ella. Y me gustaría puntualizar que cuando digo libre acceso a la cultura no me refiero a que esta deba ser gratuita, no defiendo la piratería.

link legend of zelda
The legend of zelda: Breath of the wild (Nintendo)

Partiendo de la base de que yo debería ser libre para elegir el hardware que considere más adecuado a mis necesidades, tenerlo no debería ser un obstáculo para acceder a todo el contenido cultural que suponen los videojuegos.

Al final que un videojuego sea exclusivo o no es una cuestión de política de empresa. Si, es verdad que ellos son propietarios de su producto y su obra, y que pueden hacer lo que les apetezca con ella. Pero siempre hay un pero.

Restringir deliberadamente su obra a determinada plataforma convierte al videojuego en un lujo de facto. Tienes que adquirir el hardware que ellos estiman para poder disfrutar de su juego. Si no lo tienes, no puedes jugar. Y esto supone un choque conceptual ya que no podemos entender el videojuego como cultura y como lujo a la vez. La cultura nunca debe ser un lujo.

El catálogo

Hay personas que defienden que el catálogo de una consola debe poder ser un argumento a la hora de elegir una consola u otra. Se puede respetar una opinión sin tener que compartirla. En este caso, estas personas renuncian voluntariamente a jugar a juegos que tal vez tengan el potencial para ser el mejor juego que han jugado nunca. Pero como son del catálogo de otra consola no van a poder disfrutar.

Creo que cualquier amante a los videojuegos quiere poder disfrutar de todas las buenas obras que se crean. O al menos quieren tener la oportunidad de probar cualquier juego para saber si es bueno o no.

sea of thieves
Sea of thieves (Xbox One)

 

El catálogo de videojuegos exclusivos como argumento de elección es un lavado de cerebro que nos ha colado la industria. Es la mayor excusa para evitar tener que esforzarse a la hora de dar buenos servicios, con el mejor hardware y el mejor soporte. El catálogo fomenta la relajación y la mediocridad.

Un efecto secundario de un catálogo de videojuegos exclusivos es lo que conocemos como “guerra de consolas”. No es el único motivo de la “guerra”, ni es el único frente, pero si el más grande a la hora de causar división entre las diferentes comunidades.

Utilizado como arma arrojadiza por su escasez, por su amplitud, por su calidad o por la falta de ella. La guerra de consolas, lejos de ser algo simplemente competitivo genera un ambiente realmente tóxico que lo que hace es perjudicar a todas las personas que jugamos a videojuegos. Ayuda a perpetuar los clichés y a estigmatizar a quien disfruta jugando. Simplemente por la mala imagen que deja la confrontación entre nosotros mismos.

Más consolas, más incomodidad

Algo que no debería ser, pero es así. La lógica dicta que, teniendo más donde elegir podremos optar al producto que mejor se adapte a nuestras necesidades. Pero cuando hablamos de consolas, la variedad se traduce en obligación. Obligación de comprar todas las consolas para poder disfrutar de todos los títulos.

Y dejando de lado el hecho de que te tienes que poder permitir el lujo de comprar todas las consolas, el tenerlas todas supone un problema de espacio y de incomodidad al usarlas.

Salvo la Nintendo Switch, todas las consolas dependen necesariamente de conexión eléctrica y a una pantalla. Dependiendo de tu pantalla o TV vas a tener que intercambiar cables para utilizar una consola u otra, por no hablar de si tienes otros elementos conectados.

Octopath Traveler
Octopath Traveler (Nintendo)

Al final, la duplicación del hardware conlleva una adaptación del medio. Parece una obviedad, pero es que es así. Si puedes acceder a todos los videojuegos desde una única plataforma, no tienes nada que pensar ni nada que adaptar. Enciendes, seleccionas y a jugar.

Puede que esté muy acostumbrado a la filosofía de Steam, pero el poder tener localizada y centralizada mi biblioteca de contenidos supone una comodidad infinita.

Tener repartidos mis juegos por diferentes plataformas es una putada. Puede que si tienes unas pocas decenas de juegos no pase nada. Pero cuando superas el millar, como es mi caso, es un auténtico problema. En ocasiones a tener juegos duplicados por sustituir una plataforma por otra.

Se puede cambiar

Personalmente los videojuegos exclusivos me suponen un problema porque no me puedo permitir el lujo de tener todas las consolas. Los videojuegos de por si no son baratos, y si a eso hay que sumarle el precio de un hardware dedicado pues… hay que tender a ordenar prioridades.

It’s all about moneyTony

Y es un problema porque no puedo disfrutar de todos los juegos que me gustaría. Sin tener en cuenta el tiempo limitado, una exclusividad supone renunciar a probar algo que me interesa.

En el “mejor peor de los casos” puedo recurrir a la piratería. No me siento orgulloso de ello, pero tampoco puedo apoyar la división de las consolas sustentada principalmente por el catálogo de exclusividades de cada una. No si soy coherente con mis pensamientos.

Forza Horizon
Forza Horizon 4 (Xbox One)

Sin un cambio de mentalidad por parte de los usuarios, un cambio en la industria es imposible. Pero sobre el papel existen opciones, opciones realistas de cambiar las cosas. Me encantaría que desapareciesen por completo los videojuegos exclusivos – y muchos otros tipos de ocio exclusivos, como las series –, pero me conformo con un punto intermedio.

Soy consciente de que una compañía fabricante de hardware puede ser recelosa – y en la práctica lo es, es el fundamento de los videojuegos exclusivos por ser exclusivos – de desarrollar un videojuego en su estudio propio o en uno de los que se encuentran bajo su paraguas y lanzarlo multiplataforma.

It’s all about money

En un mundo utópico el fabricante de cada consola confía plenamente en su hardware y en su plataforma de servicios. En la realidad, “it’s all about money”. Pero creo que todo debería tratar de no perjudicar al usuario, de no restringir el acceso a la cultura.

Creo que un sistema de exclusividades temporales extendidas podría ser un punto de partida. Poder disfrutar de los videojuegos sin trabas en la plataforma que tú quieras. Recordando siempre que hablamos de que el hardware cumpla las especificaciones técnicas.

Para mi no sería perfecto, pero creo que sería suficientemente realista para llevarse a cabo. Lanzar un juego propietario en su consola y después de un periodo de tiempo razonable, de hasta un año, desbloquearlo en el resto de plataformas.

El que quiera o pueda disfrutarlo de salida tendrá la opción de usarlo en el hardware original, pero lo más importante es que ese título no quedará restringido trascurrido el periodo de exclusividad.

spiderman ps4
Marvel Spiderman (PS4). Fotografía de @Copacolondrios

Esta es una reflexión que, al final, hago en voz alta. Se que puede resultar un tema un poco denso, pero creo que es de actualidad. En los últimos meses se viene debatiendo si los videojuegos deben considerarse cultura. Si de verdad queremos ganar el debate, nos debemos parar a pensar en las prácticas de la industria.

Por eso hablo de los videojuegos exclusivos. Hemos convertido esa coletilla en algo que significa privilegiado, pero en realidad se trata de exclusión cultural. Se impide el acceso a determinado contenido por el hecho de haber elegido otra plataforma. Tal vez para mi, el elemento cultural es el que más choca con la filosofía implícita en un videojuego exclusivo. Pero como habéis podido leer, no es la única.

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